La
casa está totalmente rehabilitada conservando todo su sabor,
tanto en sus dependencias como en su decoración, sus empinadas
y estrechas escaleras, sus bajos dinteles, sus techos abuhardillados,
sus anchos muros y su mobiliario antiguo así lo demuestran.
Cuenta
la casa con seis habitaciones matrimoniales, una habitación
doble, seis camas turcas o camastros, cinco cuartos de baño,
cuatro salones, tres chimeneas, tres cocinas y un magnifico SPA
con sauna finlandesa, jacuzzy y ducha hidromasaje.
Dispone
de todo el equipamiento necesario de ropa de cama y mesa, ropa
de baño, incluido albornoces y zapatillas, así como
el menaje y utensilios de cocina para la ocupación.
La
casa se puede disfrutar en su totalidad o bien en tres alojamientos
totalmente independientes, EL
SOBRAO, EL PALOMAR y LA
CUEVA.